¿Y si emprendemos?
Se acercan las elecciones y muchos tornan sus pensamientos al posible precipicio de una mala elección para el país, pero pocos piensan que el futuro depende más de lo que hacemos nosotros día a día como colombianos que de las políticas nacionales.
StartupBlink, el centro de investigación de emprendimientos más importante del mundo, destacó el año pasado a Cali por el gran ecosistema de desarrollo para la creación de empresas, la ciudad está en entre las 300 más grandes del mundo en su escalafón y en el top 20 en Latinoamérica.
Seeri, una aplicación para empoderar a los emprendedores en compra y ventas por internet, creada por Juan Martín Suso y Felipe Racines, ya está expandiéndose a México y este año planea tener ventas por más de 5 millones de dólares.
Habi, una empresa inmobiliaria que compra y vende inmuebles basada en datos y en un algoritmo propio, ya opera en más de 15 ciudades colombianas y en México. Fundada por Sebastian Noguera y Brynne McNulty Rojas, logró recaudar $200 millones de dólares en capital de inversión para su crecimiento.
Octopus Force, un laboratorio fundado por Lorena Valencia, que desarrolló un dispositivo capaz de eliminar todo tipo de hongos, virus y bacterias incluyendo el covid-19, ya tiene convenios para expandir su planta de producción a Estados Unidos y para exportar su producto principal, el Dispositivo Inteligente de Desinfección (Did), a Panamá, Perú y Chile.
Otros casos, más conocidos, como Rappi, ADDI y Truora destacan también la innovación de los caleños para el emprendimiento a nivel internacional.
Entonces, ¿qué tal si enfocamos nuestros esfuerzos en aportar al crecimiento económico del país? ¿Qué tal si intentamos desarrollar industria? ¿generar empleo? O por lo menos, nos esforzamos en trabajar bien y apoyar a los emprendedores que lo están intentando.
Sí se puede.