Ya empezaron….
Falta mucho para elegir un nuevo Congreso de la República, y ojalá sea un nuevo Congreso en su gran mayoría, con gente seria, con sentido de pertenencia por su región, con responsabilidad, con honestidad, atributos de los que carecen algunos de los que hoy quieren ser “padres” de nuestra patria.
De lo contrario nos tocará soportar el mismo circo de siempre, con la “mermelada” que ambicionan. El culpable de ello es el expresidente Álvaro Uribe, quien se adelantó a realizar proselitismo para lograr llevar a unos amigos suyos al Congreso, entre los que se quieren colar algunos conocidos de autos.
En esa misma situación, como un hecho coyuntural y malsano de la política, se encuentran algunos que igualmente quieren ser congresistas tomando como cabeza de proceso al alcalde Rodrigo Guerrero, a quien ahora le endilgan ser el responsable de todo lo malo que sucede en Cali.
No soy amigo del médico Guerrero, pero eso no me inhibe a considerar que es injusto responsabilizarlo de la hecatombe que heredó.
No solo me refiero a las megaobras, aprobadas sin diseños y sin estructuración financiera por personajes que participaron y se quedaron callados ante eso y ante otros hechos vergonzosos que hoy tienen a la ciudad en coma, de los cuales la quiere sacar el actual mandatario local casi que haciendo milagros, afortunadamente con la ayuda del gobierno nacional, personajes que hoy quieren aprovechar la amnesia que nos caracteriza a los caleños, vallecaucanos y colombianos, para meternos el cuento de que ellos son los futuros salvadores, desde el Congreso, de la Cali deshonrada que nos dejaron. Por tanto, debemos estar muy despiertos y no volvernos a equivocar.
No podemos seguir llorando sobre la leche derramada. Salgamos de esa ruleta, por nuestro bien.