El espíritu de la democracia es que todos participemos
¡A votar!
La campaña electoral ha estado marcada por dos fenómenos: la invisibilidad de los candidatos y los señalamientos entre ellos. Ambos han producido que en las encuestas se destaque hasta último momento el número de ciudadanos que afirman no saber por quién votar o que ven en el voto en blanco una alternativa.
Con ese panorama, algunos analistas consideran que los resultados del domingo son impredecibles y algunos estiman que puede traducirse en bajos niveles de participación. Situación que es especialmente acentuada para la ciudad de Cali. En esta coyuntura, es importante tener en cuenta que el Valle y su capital se han caracterizado por los altos niveles de abstención que han alcanzado el 64% en algunas contiendas. Cali tiene comunas, como la 14, en las que se han registrado abstenciones hasta del 74%.
El espíritu de la democracia es que todos participemos. Las elecciones son la vía mediante la cual los ciudadanos delegamos un mandato para que alguien nos represente y nos gobierne. Ese “alguien” queda con nuestro futuro en sus manos. El sistema requiere que el compromiso de todos se refleje en el voto. Abstenernos de votar debilita la gobernabilidad, impide la renovación y fomenta la corrupción.
La desconfianza hacia lo público, debido a los continuos escándalos que rodean a nuestra clase política, parece un motivo para alejarnos de las urnas. Paradójicamente, la única forma de romper el círculo vicioso es votar masivamente. El próximo domingo es imperativo votar, no hacerlo le gira un cheque en blanco a quienes se benefician de la apatía de los ciudadanos.