La sanción social será el único castigo del que no podrán escapar las Farc
Abucheos a las Farc
Lejos de reconocer que los colombianos tienen razones de sobra para reclamarles por tantos años de violencia, los candidatos y excabecillas de las Farc mantienen una posición soberbia y cínica frente las manifestaciones de rechazo que han recibido en los últimos días en diferentes partes del país.
“Timochenko”, quien fue abucheado en Armenia, Pereira, Cali y Yumbo, redujo la contundente reacción ciudadana al efecto de una supuesta campaña de desprestigio contra las Farc, como si los muertos, los secuestrados y los atentados terroristas fueran inventos y no tristes realidades de la historia colombiana.
Lejos de esta interpretación miope, que solo contribuye a generar una indignación mayor entre la ciudadanía, las manifestaciones de rechazo a los candidatos de las Farc encierran un mensaje claro de los colombianos para los excabecillas guerrilleros: si quieren un espacio en la sociedad, deben ganarlo. Si bien el acuerdo suscrito con el Gobierno Nacional les entregó prebendas judiciales, políticas y económicas, la confianza y la credibilidad de la gente deben construirla, y después de cinco décadas de sembrar miedo y dolor no pueden pretender que de la noche a la mañana el país deje de verlos como criminales.
Parte de entrar en la vida política implica que los jefes de las Farc tendrán que enfrentarse a los reclamos de la ciudadanía, que los cuestionará por sus acciones.
Por eso, el gobierno Nacional, que a lo largo del proceso de paz privilegió los intereses de las Farc sobre la opinión de la ciudadanía, debe, de la misma forma que defiende los derechos políticos otorgados a los autores de crímenes atroces, defender y garantizar el derecho de los colombianos a la protesta. En últimas, la sanción social será será el único castigo que tendrán las Farc.