¡Agua!
La región está entrando en una sequía que puede ocasionar muchos problemas.
Los pronósticos que anuncian que la sequía y las altas temperaturas en la región se extenderán por lo menos por dos meses más, sumados al reporte según el cual durante junio hubo un déficit de lluvias del 76% en el Valle del Cauca, permiten anticipar que vendrán dificultades por cuenta de la escasez de agua.
Ya en algunas localidades vallecaucanas hay problemas con el suministro del líquido: en Buenaventura, por ejemplo, el río Escalerete, que abastece el acueducto, es insuficiente, pues la falta de precipitaciones ha provocado la reducción de su nivel. Vijes es otro municipio que tiene serias dificultades para garantizar el suministro permanente de agua potable a sus habitantes.
¿Qué pasará en Cali? En las últimas sequías la capital del Valle del Cauca ha tenido racionamientos debido al descenso de los caudales de los ríos que surten sus acueductos, y como no se ha implementado ninguna solución a este problema, es muy probable que vuelvan los cortes.
Como el día a día en nuestros municipios es tan complejo, como hay otros problemas que se perciben como más urgentes, como la inseguridad o el desempleo, por ejemplo, no hay cabeza ni recursos para solucionar los asuntos de largo plazo, entre ellos la garantía de abastecimiento para los acueductos.
El problema es administrable, pero solo por ahora; ¿qué va a pasar cuando venga una sequía sin precedentes, algo cada vez más posible por cuenta del cambio climático?
Los ciudadanos parece que no se han dado cuenta de la grave amenaza que esto representa y no exigen a los gobiernos soluciones de largo plazo para garantizar el suministro de agua potable. Ese es un tema con el que deben comprometerse quienes participarán como candidatos en las elecciones del próximo 25 de octubre.
También hay que pensar en sistemas alternativos, como el aprovechamiento de las aguas lluvias, y en la misma recuperación de las fuentes hídricas. La amenaza es cada vez mayor..