Amenaza de sequía
Las lluvias de los últimos días no pueden llevar a subestimar la inminente sequía.
Pese a las fuertes lluvias que se han registrado durante la última semana en varias regiones del país, entre ellas el Valle del Cauca, los pronósticos del Instituto de hidrología, meteorología y estudios ambientales de Colombia, Ideam, indican que el fenómeno de El Niño ya llegó. Si estas predicciones son acertadas, la próxima semana empezarán a disminuir las precipitaciones y a partir de febrero iniciará una intensa y larga temporada seca que conllevará a la escasez de agua.
Sería un grave error subestimar las alertas sobre este fenómeno climático, pues aunque en los últimos días se han presentado fuertes aguaceros en ciudades como Cali, en el acumulado del año hay déficit de lluvias en el país, lo que indica altas probabilidades de sequía.
Ante este panorama, es necesario que las autoridades locales, las corporaciones autónomas regionales y las empresas de servicios públicos pongan en marcha planes encaminados al ahorro de agua.
La promoción del uso racional del líquido debe ser una política permanente. Sin embargo, sólo cuando los recursos hídricos escasean es que se habla del tema y por eso no se crea en la ciudadanía el hábito de su uso responsable.
La resolución de la Comisión reguladora de acueducto, CRA, que fija sanciones para las personas y empresas que hagan mal uso del agua deben aplicarse de manera ejemplarizante sin que importe si es época de lluvias o de sequía. La norma establece que los usuarios que sobrepasen los topes normales de consumo pagarán el doble por cada metro cúbico, pero en Cali, por ejemplo, no se aplica.
Todo esto, desde luego, debe ir acompañado de una labor pedagógica permanente que promueva el uso responsable del agua y que enseñe fórmulas para reducir el consumo y así evitar que cada vez que haya sequía lleguen los cortes y los racionamientos.