¿Buscar otro planeta o salvar éste?
La opción de supervivencia no está en el espacio, es evitar el colapso de la Tierra.
A raíz del descubrimiento de tres planetas que serían habitables en un sistema que gira alrededor de una estrella enana, mucho se ha hablado en los últimos días de la posibilidad de encontrar un astro con características aptas para la vida humana al cual la especie pueda migrar en caso de que la Tierra, que está en un acelerado proceso de deterioro, colapse.
Esta mentalidad lo explica todo, los humanos, que tienen en sus manos la decisión de frenar las actividades que podrían acabar con el planeta, prefieren reemplazarlo, algo utópico, pues al vertiginoso ritmo que se está acabando con la tierra, no habrá tiempo de encontrar un astro con las condiciones necesarias para la vida humana ni los medios para que el hombre pueda llegar a ellos. Los tres planetas recién descubiertos y que se cree serían habitables están a 40 millones de años luz; es absurdo pensar que los humanos, que no han podido llegar a Marte, que es el vecino
de la Tierra, podrían colonizar astros tan distantes antes de que el planeta azul sea inhabitable.
Es hora de aterrizar en la realidad y de actuar para salvar la Tierra, frenar la sobrepoblación, reducir la contaminación, proteger y recuperar los recursos hídricos, salvaguardar los bosques, las selvas y evitar la extinción de más especies sí son apuestas realistas, sólo necesitan compromiso real de los gobiernos y de la gente.
A lo largo del mundo se ven grandes inversiones en obras para mitigar el cambio climático, pero poco se hace para evitar que siga avanzando.
La solución realista y sensata no es buscar un planeta para migrar, es salvar el que tenemos.