Cali ante el mundo
Con dos eventos de talla internacional, Cali tiene este año la gran oportunidad de mostrarse al mundo de manera positiva y de vender una imagen diferente a la que proyectan las noticias judiciales y de orden público que usualmente llevan el nombre de la ciudad a la primera plana de la prensa extranjera: los Juegos mundiales y la III Cumbre de alcaldes afrodescendientes.
Ambos eventos, el primero en julio y el segundo en septiembre, son coyunturas excepcionales para trabajar la imagen exterior de la capital del Valle, pero también la visión interna que los caleños tienen de su ciudad. Nada necesita más Cali en este momento que una buena dosis de optimismo, de orgullo y amor propio, y tanto los Juegos como la Cumbre, si se saben aprovechar, pueden aportarla.
Por lo anterior hay que ver los Juegos Mundiales y la Cumbre de alcaldes afrodescendientes como proyectos de ciudad, si bien les corresponde a las autoridades liderar la organización de ambos eventos, todo aquel que viva en la capital del Valle debe tomar estas actividades como propias y contribuir en la medida de sus posibilidades para que sean un éxito y el nombre de Cali quede en alto a la hora de evaluar los resultados.
La experiencia de los Juegos Panamericanos de 1971, que partieron en dos la historia de la ciudad en el último siglo, con la participación de 32 delegaciones, es el mejor ejemplo de la gran oportunidad que tiene Cali con los Juegos Mundiales, a los que acudirán representantes de más de un centenar de países. Una gran vitrina.
Por eso, además de los escenarios deportivos en los que se realizarán las competencias, la ciudad tiene que estar lista en todo sentido, limpia, organizada, segura y con una oferta de actividades paralelas que permitan conquistar a los visitantes y deje réditos sociales y económicos para los caleños.