Si no se acatan las restricciones, la ciudad vivirá una crisis como las que pasaron España e Italia
Cali, en alerta roja
La velocidad de propagación del covid-19 va en aumento en Cali y, con ella, el nivel de ocupación de las unidades de cuidados intensivos, UCI, que están al 90%. Lo anterior justifica la declaratoria de alerta roja en la ciudad y la adopción de nuevas restricciones, como la ampliación del toque de queda todos los días a partir de las 11:00 de la noche y el regreso del pico y cédula, anunciadas ayer por el alcalde Jorge Iván Ospina.
No es fácil tomar este tipo de decisiones en pleno diciembre, pero lo cierto es que o se toman medidas o no habrá capacidad para atender a los pacientes de covid que requieran cuidados intensivos. La capital del Valle del Cauca, al igual que varias ciudades de Colombia, están ad portas de vivir crisis hospitalarias similares a las que se registraron en Italia y España a comienzos de año, cuando la llegada del coronavirus tomó a los sistemas de salud de estos países sin preparación y miles de personas murieron por falta de atención.
Lamentablemente, este virus convirtió a diciembre en una trampa mortal, trampa de la que solo se puede escapar evitando aglomeraciones, utilizando el tapabocas, lavando las manos frecuentemente y celebrando las fechas especiales solo el núcleo familiar inmediato.
Por eso, es necesario acatar estas medidas y extremar el autocuidado. Lamentablemente, por llevar ya diez meses en pandemia, muchas personas se han relajado frente al peligro que representa el covid-19, pero la amenaza sigue allí y, si las celebraciones de Navidad y Año Nuevo llevan a bajar la guardia, enero puede ser un mes crítico en el que Colombia podría superar su pico de 400 muertes en un día, registrado el 21 de agosto.