El carpooling se usa en Europa y Norteamérica hace más de una década
Cali y el carro compartido
Mientras se ajusta la infraestructura vial a la realidad vehicular, hay que explorar alternativas.
La congestión que se presenta en las horas pico, que convierte a ciertos puntos de Cali en tapones, requiere la búsqueda de alternativas que permitan aliviar el caos vehicular mientras se construye la infraestructura necesaria para desembotellar la ciudad.
Estas alternativas van más allá de mayor regulación y control por parte de las autoridades de tránsito y demandan creatividad y compromiso de ciudadanos e instituciones.
En el caso del sur se ha logrado que algunas instituciones educativas modifiquen sus horarios de ingreso y salida, pero no es suficiente.
Es allí cuando estrategias como el vehículo compartido pueden jugar un papel muy importante, ya una reconocida entidad, la caja de compensación Comfandi, la implementó y los resultados son positivos.
El carpooling se usa en Europa y Norteamérica hace más de una década, como medida para aliviar el tráfico en las grandes ciudades y también para reducir la contaminación que producen los automotores, y consiste sencillamente en compartir el automóvil con otras personas que se dirigen en la misma ruta.
Si bien esto no exime al Municipio de adelantar las obras de infraestrucrtura y los ajustes en el transporte público que se requieren para que la ciudad supere sus problemas de movi-lidad, promover el carro compartido puede representar la disminución de vehículos en las calles y con ello disminuir también los tiempos de desplazamiento, los costos, la contaminación del aire y la presión sobre el sistema de transporte público.
La alternativa del vehículo compartido ya está reglamentada en Cali, pero es necesario que tenga mayor difusión y estímulo por parte de la administración municipal y apoyo de las empresas.
Es una oportunidad para avanzar hacia una nueva concepción cultural de la movilidad.