Contratos fantasma

sábado 16 de abril, 2016

Es una práctica más común de lo que se cree, utilizada por políticos para saquear el erario.

Sean 268 u 11 los profesores fantasma que figuran en el sistema de educación pública de Cali, este es un asunto grave que amerita una mayor atención por parte de los órganos de control. ¡Cómo es posible que se contrate y se le pague a alguien que no va a trabajar!

Pero este no es un problema exclusivo de Cali ni de la educación pública, es una más de las tantas modalidades de saqueo al Estado colombiano utilizada por aquellos políticos que ven el erario como un botín.

El negocio consiste en lograr la contratación de alguien para pagar un favor político, usualmente un líder que ha puesto muchos votos en las elecciones; como su trabajo fue conseguir votantes, el premio es el contrato sin tener que ir a trabajar. Un modelo perverso en el que los recursos públicos se utilizan para pagar votos.

Tanto o más perverso es que muchas de estas contrataciones fantasma son un negocio directo de un político que logra el contrato y consigue una persona que se preste para figurar y cobrar sin tener que ir a trabajar, el “facilitador” del negocio gana un porcentaje del sueldo y el resto lo debe entregar al político.

¿Por qué no se detectan este tipo de contratos? ¿Qué se debe hacer para detectarlos y evitarlos? Esta práctica está tan enquistada que en los órganos de control, que deberían ser los encargados de actuar, también se contrata personal fantasma, como pago de favores políticos.

¿Qué camino queda? La denuncia ciudadana y de aquellos funcionarios honestos, que cumplen con su trabajo en entidades públicas, pues solo haciendo públicos los casos de empleados fantasma se obliga a que las autoridades actúen.

Comments

Otras Noticias