Educación, cobertura y calidad
Más que la cercanía del colegio, lo que debe importar es la calidad de la educación.
El traslado a instituciones públicas de niños y jóvenes caleños que estudiaban en colegios contratados bajo la ampliación de cobertura es una oportunidad convertida en un problema por cuenta de la ignorancia de algunos padres, de la viveza de los propietarios de algunos planteles y de la falta de manejo por parte de la administración municipal.
Si en las pruebas realizadas por el Ministerio de Educación se rajaron 73 colegios de ampliación de cobertura en Cali, la no renovación de los contratos de ampliación de cobertura con estos planteles está más que justificada, máxime cuando en instituciones públicas, algunas de ellas de reconocida calidad, como el Colegio Santa Librada, hay cupos disponibles.
Entre otras cosas, contratar ampliación de cobertura cuando hay cupos en los colegios oficiales es despilfarrar los recursos del Municipio.
Los padres de familia deben preguntarse si prefieren que sus hijos estudien en un colegio cercano a sus casas, pero de mala calidad, o en uno retirado en el que recibirán una mejor formación. Ahora bien, entendiendo que se trata de familias de estratos populares que no están en condiciones de asumir el pago de transporte escolar, el Municipio debe garantizarlo, y debe ser puerta a puerta, esto se puede cubrir con los recursos que se destinaban a la contratación de ampliación de cobertura.
Si bien hay padres inconformes con los traslados de sus hijos, es claro que detrás de los bloqueos que se presentaron hace un par de días en Cali hay personajes que tienen intereses económicos en la ampliación de cobertura a quienes no les interesa la educación, sino su negocio, si no fuera así, ofrecerían calidad, por eso la administración municipal no debe ceder ante estas presiones y debe persistir en el traslado de los estudiantes a colegios públicos de mejor nivel.