La oferta de vuelos es muy limitada
El Bonilla a levantar vuelo
El aeropuerto no puede seguir subutilizado.
El anuncio de la llegada de una nueva aerolínea a Cali, para operar vuelos diarios directos desde y hacia Fort Lauderdale, en La Florida, es una buena noticia para la ciudad y para el Valle del Cauca, pues el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón presentó en el primer semestre de este año una disminución del 14.8% en el número de viajeros.
El aeropuerto está subutilizado, la oferta de vuelos es muy limitada y las tarifas de las aerolíneas que allí operan no son las mejores.
Aerocali, la empresa concesionaria de la terminal aérea anunció que adelanta gestiones para que más líneas vuelen a Cali, y ojalá así sea, pues se trata de un tema con profundas implicaciones en el aparato económico de la región.
Una ciudad y un departamento que le apuestan al turismo no pueden tener un acceso aéreo tan limitado, esto también afecta al mundo de los negocios, pues la conexión aérea dice mucho del nivel de competividad.
El aeropuerto de Cali tiene todo para ser el primero del país, las condiciones climatológicas, la topografía que lo rodea y, además, cuenta con la capacidad de expansión que los terminales aéreos de las demás capitales del país, incluída Bogotá, ya no tienen.
En ese sentido, además de que el consecionario se encargue de atraer más aerolíneas, es necesario iniciar gestiones encaminadas a ampliar la capacidad de aterrizaje y despegue del Alfonso Bonilla Aragón con la construcción de la segunda pista, proyecto que debe ser impulsado por la Gobernación del Valle, las alcaldías de Cali y Palmira y todos los gremios de la región.
No tiene sentido que un aeropuerto que amplió su terminal haya perdido pasajeros.