El cáncer de la corrupción

sábado 14 de enero, 2017

El escándalo de Odebrecht empieza a impactar nuestro país. Esperemos que deje cambios profundos

La captura del ex viceministro de Transporte, Gabriel García, parece será la primera en una serie de implicados por los sobornos de 11 millones de dólares que la firma Odebrecht pagó en nuestro país para ganar contratos de obra pública.

El ex funcionario del gobierno de Álvaro Uribe estaría vinculado con transacciones por 6,5 millones. Según la fiscalía los dineros restantes se habrían pagado durante el gobierno Santos.  Resulta hasta cómico ver la reacción que han tenido tanto Uribe como Santos frente al tema, sorprendidos, compungidos e indignados. Pareciera que para ellos una noticia de corrupción es totalmente novedosa en nuestro país y que ese flagelo nada tiene que ver con nuestra realidad. ¿O será que lo que les asombra es el monto? Ridículas también resultan las disertaciones sobre cual gobierno es más o menos corrupto  y las solicitudes a la fiscalía de avanzar con rapidez y eficacia en el proceso. Nuestra realidad es que la corrupción es un cáncer que está matando a Colombia y que financiamos todos.

Hacer listas de desfalcos a la nación no es difícil. El más reciente es el de Reficar, una perdida billonaria de la que no hay un solo responsable detenido. Las investigaciones por robos en la salud son múltiples e involucran a prestigiosas empresas sin que tampoco haya resultados significativos en las investigaciones. Los Nule y los Moreno parecen excepciones a la norma. En nuestro país la inmunidad en asuntos de corrupción es rampante.

El caso de Odebrecht será distinto no por nuestra iniciativa sino por la presión internacional que lo rodea. Sería deseable que esta contundencia se trasladará a todos los casos que los colombianos   intuimos.

Comments

Otras Noticias