El robo a dos policías demuestra que la ciudad tiene una criminalidad muy fuerte
El desafío del crimen en Cali
Más allá del impacto producido por el caso de dos policías que fueron víctimas de atraco en Cali, es necesario reflexionar sobre el complejo problema de criminalidad que enfrenta la ciudad.
Este caso, en el que los uniformados fueron despojados de sus armas de dotación y de sus teléfonos celulares cuando se acercaron a verificar la documentación de un grupo de personas en la vía al cerro de las tres cruces, indica que en Cali hay un nivel de delincuencia tan complejo que en algunas zonas no se puede seguir enfrentando con un cuadrante compuesto por dos policías, pues en hechos como éste, es común que los delincuentes superen en número y en armamento a los representantes de la ley, lo que disminuye su capacidad de acción y, por supuesto, aumenta su riesgo.
Es muy fácil caer en críticas a la Policía, pero también es necesario entender el complejo contexto en que los uniformados cumplen su labor. No se trata de guardar silencio ante las fallas, a las autoridades hay que exigirles resultados, pero, de la misma manera, se les debe apoyar y brindar las condiciones necesarias para que den resultados.
La complejidad del fenómeno criminal de Cali exige una estrategia diferente, pues es claro que personas que se atreven a despojar de su dotación a miembros de la Policía son mucho más que atracadores.
Este caso, una vez más, demuestra que Cali tiene un pie de fuerza policial muy inferior a sus necesidades de seguridad.
Ojalá el Gobierno Nacional así lo entienda y actúe consecuente a ello, dotando a la ciudad con más policías, más inteligencia y todas las herramientas que se requieren para enfrentar una criminalidad creciente.