Mientras las masacres aumentan, quienes antes las denunciaban guardan silencio
El doble rasero frente a las masacres
El reciente informe de la Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos confirmó un desolador aumento del 6.5% en el número de masacres en Colombia durante el 2023. Más allá de las cifras, lo alarmante es el silencio ensordecedor de quienes antes eran críticos denunciantes de este flagelo, cuando eran oposición, y ahora, cuando ostentan el poder, callan.
Durante años, el presidente Gustavo Petro y sus colaboradores denunciaron con vehemencia las masacres en Colombia, prometiendo una respuesta contundente. Sin embargo, la realidad es otra, ya que las masacres no sólo persisten, sino que aumentaron durante su mandato.
La indignación selectiva, tan arraigada en nuestra sociedad, parece haber llegado al punto de condicionar la condena de estos actos atroces a la conveniencia o inconveniencia de pronunciarse para no incomodar al gobierno ni asumir responsabilidades.
Es indispensable preguntarnos por qué, ante este recrudecimiento de la violencia, quienes antes eran paladines de la denuncia ahora optan por el silencio. Las masacres, que deberían llenarnos de dolor y vergüenza como país, parecen haberse convertido en parte del paisaje, y la indiferencia imperante es inaceptable.
¿Se deberá acaso el silencio a que el recrudecimiento de las masacres coincide con los beneficios otorgados por la mal llamada “paz total” a los grupos responsables de este tipo de crímenes?
Es hora de exigir coherencia y responsabilidad a quienes lideran el país. La impunidad y la falta de acciones efectivas para prevenir estas masacres son inaceptables. El aumento del sufrimiento de las comunidades afectadas exige una respuesta contundente y, sobre todo, un quiebre en el silencio que amenaza con normalizar la violencia cuando se comete bajo un gobierno ideológicamente afín.
La ciudadanía no puede permitir que las masacres se conviertan en un tema olvidado o convenientemente ignorado por aquellos que hoy están en el poder.