Si bien hay medidas que deben mantenerse por razones sanitarias
El ejemplo de la Feria virtual
En diciembre Cali dio dos grandes ejemplos de adaptación a la realidad impuesta por la pandemia: el alumbrado móvil y la feria virtual. Ya antes, en septiembre, se había realizado el festival Petronio Álvarez, también de manera virtual.
Aunque la inminente llegada de la vacuna contra el covid-19, que se espera para febrero, representa una luz al final del túnel, aún faltan varios meses, tal vez todos los de este año que comienza, para que se puedan retomar plenamente las actividades del sector cultural, que se ha visto tan afectado por la pandemia, ante la imposibilidad de permitir eventos por razones sanitarias. En ese sentido, el alumbrado, la feria y el Petronio marcaron una línea a seguir para reactivar las actividades artísticas, que son tan importantes en Cali, y de las que dependen miles de personas que viven de su talento o de la logística de los eventos.
Así, el gran valor del alumbrado, de la feria y del Petronio, no solo para Cali, sino para toda Colombia, está en demostrar que, en medio de las restricciones que demanda la pandemia, con voluntad y creatividad se pueden encontrar alternativas que impidan la parálisis.
Si bien hay medidas que deben mantenerse por razones sanitarias, para evitar mayores contagios y muertes, paralelamente se deben explorar fórmulas que permitan que se pueda reactivar el mayor número de actividades económicas. En ese sentido, a lo largo y ancho del país se deberían mantener todos los festivales y demás actividades del sector de manera virtual, para darle la mano a quienes viven del arte, mover la economía y llevarle entretenimiento a un público que extraña los eventos y que necesita algún tipo de esparcimiento en medio de esta compleja situación.