El legado de Don Olindo

Foto: Especial-Diario Occidente
martes 9 de mayo, 2023

Rosa María Agudelo Ayerbe
Directora Diario Occidente

El Diario Occidente despide hoy a su principal accionista, Olindo Reis de Oliveira.

Don Olindo, como todos le decíamos, rigió por 30 años la política editorial de esta casa periodística.

Un hombre de pocas palabras y de profundos valores cuyas enseñanzas perduraran a través de los años.

Su vínculo con el periódico empezó durante la crisis de los 90, época en la que el Occidente dejó incluso de circular por falta de recursos.

Don Olindo, un inversionista europeo con gran amor por esta tierra, le apostó a un proyecto que muchos consideraban fallido porque pensaba que la ciudad no podía quedar con un solo periódico.

Visionario y arriesgado, convirtió al Occidente en el primer diario gratuito de Colombia y dio así el primer paso a lo que sería la profunda transformación del periódico.

Dos veces al año llegaba de Europa con nuevas ideas, especialmente vinculadas con innovaciones tecnológicas.

Él quería que el periódico fuera al ritmo de las transformaciones digitales y que se constituyera en el más querido de la región, reconocido por su apuesta social y el apoyo a la comunidad.

Un dueño exigente desde el punto de vista financiero pues consideraba que como medio debíamos ser solventes, una condición necesaria para garantizar la independencia editorial. Muchas personas creen que los dueños de los medios los usan para impulsar sus intereses particulares.

Dos décadas llevo dirigiendo el diario y nunca fue así.

Por el contrario, siempre nos alentó a velar por los intereses generales de nuestra región, especialmente de Cali, una ciudad a la que le veía un gran potencial.

Una ciudad que soñaba con buena educación, empresas pujantes que brindaran trabajos de calidad, infraestructura moderna y medio ambiente sano.

Soñaba con un proyecto urbanístico en los cerros de Chipichape como los mejores de Europa.

Proyecto que fue diseñado por uno de los arquitectos más prestigiosos del mundo, que él estaba dispuesto a financiar pero que por las trabas burocráticas de nuestras administraciones no pudo llevar a cabo.

El periódico era su tribuna en la defensa de la democracia y de las instituciones.

Don Olindo, como cualquier ser humano, tenía sus creencias e ideologías.

Sin embargo, promovía que como medio fuéramos un canal a través del cual se pudieran plantear ideas desde distintas orillas.

La crítica constructiva fue algo que siempre nos pidió.

Le encantaba la política, respetaba a los políticos y esperaba que su gestión contribuyera a la consolidación de un mejor país.

En contiendas electorales promovía el debate de las ideas, esperando que los ciudadanos eligieran a conciencia.

Sin importar si ganaban candidatos no afines a sus tendencias, una vez elegidos les brindaba su apoyo.

El creía en la capacidad de generar un proyecto social en que todos los ciudadanos pudiéramos, a través del trabajo, tener calidad de vida.

Hoy despedimos a un empresario soñador, visionario y con gran sentido social que de manera silenciosa hizo grandes cosas por Cali.

Comments

Otras Noticias