El incremento salarial se dará en medio de la coyuntura del paro
El mínimo, un reto máximo
Comenzó la discusión del salario mínimo, el alza para el año entrante se definirá entre el 4.5% propuesto por los empresarios y el 8% planteado por las centrales obreras.
En esta oportunidad la definición del incremento salarial se dará en medio de la coyuntura del paro, lo que hace necesario un llamado a que no se mezclen los dos temas. Aunque las conversaciones de ambos asuntos involucran a los mismos actores, se trata de cosas muy diferentes, que deben resolverse por separado.
El incremento del salario mínimo está directamente ligado a la competitividad del país, y, por lo tanto, debe definirse a partir de la consideración de las diferentes variables económicas para que les permita a los trabajadores sortear el costo de vida sin que se lesione la capacidad financiera y productiva de las empresas, la cual debe cuidarse para garantizar el empleo digno.
Igualmente, los salarios deben garantizar que no se pierda el poder adquisitivo, porque si el consumo baja, las empresas pierden y, ahí también, se afecta el empleo. Como se ve, es un tema delicado y no puede definirse de manera emocional, sino pensando en mantener la balanza de la economía nacional.
Por esta razón, más que una puja, como muchos le llaman, lo ideal es que la definición del aumento salarial sea una concertación que permita el equilibrio necesario para que los trabajadores tengan el reconocimiento justo y las empresas puedan contar con unas condiciones que les permitan ser competitivas.
En la definición del incremento salarial es clave pensar no solo en mantener los empleos formales, sino en generar nuevos puestos de trabajo, reto que obliga a quienes hacen parte de la mesa de concertación a actuar con suma responsabilidad.