El MIO y las agresiones
Por problemas que tenga el servicio del MIO, las agresiones contra el personal y la infraestructura son inadmisibles.
Las cifras sobre agresiones a conductores del MIO y actos vandálicos contra los buses y la infraestructura del sistema integrado de transporte masivo de Cali son preocupantes.
A raíz del caso de un conductor que sufrió heridas en la cabeza y un hombro debido al golpe de una roca que fue lanzada contra un bus alimentador en el oriente de la ciudad, Metrocali dio a conocer un informe según el cual en lo corrido del año se han registrado 236 agresiones contra motoristas del sistema, casi una diaria, y 1.049 actos de vandalismo en contra de buses y estaciones en el mismo periodo. Si se realizara un informe similar con las taquilleras, se encontraría que frecuentemente padecen agresiones verbales.
Estos datos, sorprendentes, indignantes y reprochables sugieren que usuarios del sistema desfogan su insatisfacción con el servicio atentando contra el personal y la infraestructura del mismo, algo completamente injustificable, por más deficiencias que tenga el MIO. Una cosa es comprender la molestia y el desespero de los usuarios ante las demoras de los buses y otra es avalar comportamientos violentos, comprender lo primero, no implica aprobar lo segundo.
Además, los usuarios deben entender que las agresiones contra el personal, de una u otra forma derivarán en más demoras, y que dañar los buses y las estaciones deteriorará aún más el servicio.
Ahora bien, esta situación es un indicador más de la urgente necesidad de mejorar el servicio del MIO, algo en lo que esta administración viene trabajando con empeño. A los usuarios, entonces, hay que pedirles paciencia y, sobre todo, respeto, y a Metrocali, agilidad en los procesos en los que está trabajando.