Los grupos ilegales que se disputan el narcotráfico no están en cuarentena
El virus de la violencia
La situación de orden público en el Cauca es cada vez más compleja. Mientras la agenda informativa nacional está copada por el Covid-19, en este departamento la violencia no da tregua y, por el contrario, se ha incrementado en las últimas semanas. A diario hay reportes de hostigamientos, combates y homicidios.
El más reciente caso, ocurrido el pasado fin de semana, es aterrador: un hombre fue asesinato a tiros en zona rural del municipio de Suárez, cuando se transportaba en una motocicleta con su esposa y sus dos hijas, una de las pequeñas, de sólo nueve meses de edad, murió y la otra, de 5 años, resultó herida.
En el Cauca impera la ley del monte, la mayoría de los hechos de violencia son atribuidos por las autoridades a la guerra que libran varios actores ilegales por el control de los cultivos ilícitos y las rutas para sacar drogas hacia el Pacífico.
Y aunque ante cada caso la respuesta oficial es prácticamente la misma, los hechos violentos en el Cauca no cesan y el país parece haberse acostumbrado a ellos.
Evitar que siga corriendo sangre en este departamento es tan importante como la lucha contra el Covid-19, así como el Gobierno Nacional hace grandes esfuerzos para evitar el contagio y las muertes por la pandemia, debe combatir el virus de la violencia.
Las Fuerzas Militares y la Policía deben frenar a las disidencias de las Farc, el ELN y los llamados grupos armados organizados; los violentos no están en cuarentena, al contrario, están aprovechando la situación para ganar terreno y entre más tarde una intervención del Estado, más difícil será recuperar el control en este departamento y garantizarle la tranquilidad a su gente.