En medio de expectativas y temores inicia un nuevo gobierno, que debe generar bienestar para todos.
Generar confianza, el gran reto de Petro
El inicio del periodo del presidente Gustavo Petro, que asume el poder este 7 de agosto, está marcado por la ilusión y la desconfianza.
Por un lado, quienes votaron por el presidente electo, motivados por la promesa de cambio, albergan la esperanza de un gobierno con una mirada más social, que genere oportunidades para los más necesitados, mientras que, por el otro, hay preocupación entre quienes votaron por otras opciones y temen que, con el viro ideológico en el manejo del país, se adopten políticas que pongan en riesgo el desarrollo económico y atenten contra la propiedad privada y las libertades políticas.
Allí está el reto para Petro, en hacer un gobierno para todos, que tenga en cuenta los anhelos de quienes le dieron su voto de confianza y esperan un cambio en la manera de hacer las cosas, y que, al mismo tiempo, genere confianza en los sectores que temen que se hagan ajustes inconvenientes.
En ese sentido, lo mejor que puede hacer el nuevo presidente es tender puentes y liderar un gobierno que tenga en cuenta a todos los actores de la sociedad colombiana, incluidos quienes no votaron por él y tienen una visión ideológicamente opuesta a la suya, pues, como presidente de todos, debe gobernar para todos y generar confianza.
Esa confianza sólo se construirá si Petro y su equipo de gobierno se apartan realmente de las malas prácticas políticas que tanto daño le han hecho al país, que es lo que se necesita cambiar, pero al mismo tiempo construyen sobre lo construido y mantienen lo bueno, lo que funciona, como el aparato productivo, que requiere estabilidad jurídica y estímulos, para seguir generando desarrollo económico y bienestar social.
El país, sin duda, va a cambiar, pero debe ser un cambio positivo.
Foto: Presidencia de la República