Desespero por parte del régimen de Nicolás Maduro
Hay que cuidar a los venezolanos
En este momento es clave adelantar acciones para evitar una arremetida brutal de Maduro contra la ciudadanía.
La retención de tres periodistas extranjeros y el acoso a la familia del presidente interino, Juan Guaidó, por parte de las fuerzas especiales de la Policía Bolivariana, son señales inequívocas de desespero por parte del agónico régimen de Nicolás Maduro, que parece dispuesto a lo que sea para aferrarse al poder, pese a que es evidente que la inmensa mayoría de venezolanos repudia al chavismo y respalda al nuevo gobierno de transición.
Lo peligroso del punto en el que se encuentran las cosas en Venezuela es que el régimen, que en varias oportunidades ha recurrido a la violencia contra la oposición, arremeta con más fuerza y se derrame más sangre.
Por eso el respaldo de la comunidad internacional a los venezolanos se hace cada vez más necesario, pues Maduro y su séquito deben tener claro que hay fuerzas democráticas extranjeras dispuestas a proteger a los ciudadanos y a los líderes del nuevo gobierno.
Los venezolanos no pueden aflojar, por el contrario, deben mantenerse en las calles, intensificar sus movilizaciones pacíficas y rodear a Juan Guaidó, solo la persistencia los liberará definitivamente de la dictadura chavista, pero son vulnerables frente al poderío armado de la fuerza pública y la brutalidad del régimen.
La Organización de las Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos, la Unión Europea y los gobiernos democráticos que respaldan la transición de Venezuela hacia la democracia, pero también la Corte Penal Internacional y demás tribunales trasnacionales, deben reforzar sus mensajes de protección a los derechos de los ciudadanos que libremente protestan contra Maduro, antes de que el dictador, en su afán de mantener el poder a toda costa, recurra a un genocidio.