Hay que parar la tercera guerra

sábado 16 de julio, 2016

El reto de los líderes mundiales es frenar la guerra, no seguirla estimulando

El aterrador caso que dejó 84 muertos en la ciudad de Niza, en Francia, donde una multitud fue arrollada intencionalmente por un sujeto oriundo de Túnez a bordo de un camión, quien al parecer tendría vínculos yihadistas, debe llevar a los líderes de la comunidad internacional a encontrar una fórmula que permita frenar el desangre producto de los choques entre el mundo musulman y el mundo occidental.

¿Cuántos muertos han dejado los atentados perpetrados por musulmanes en las ciudades europeas? ¿Cuántos muertos ha dejado la incursión militar de las potencias occidentales en los países del medio oriente?

La reflexión no debe enfocarse exclusivamente en la búsqueda de una solución que permita frenar las muertes en el mundo occidental, sino en todo el planeta, la apuesta debe ser bajar la violencia internacional, pues de un lado y del otro son los civiles inermes quienes llevan la peor parte.

Aquí debe jugar un papel fundamental la Organización de las Naciones  Unidas, ONU, que desde una perspectiva global e independiente debe procurar por una convivencia internacional por encima de las diferencias religiosas y culturales. A lo que se debe llegar es a condenar la violencia venga de donde venga y a proteger a los civiles, sea cual sea su origen y sea cual sea su credo.

El mundo está en guerra, una guerra no convencional, no declarada que puede llegar a ser no solo más devastadora que las dos primeras, sino también más prolongada, por eso los líderes mundiales, contrario a atizar el fuego, deben buscar la forma de evitar que esto continúe. Cada ataque, de un lado o del otro, justificado como legítima defensa, solo servirá para radicalizar más las posiciones y estimular esta creciente espiral de violencia.

Comments

Otras Noticias