El monumental escándalo de corrupción que sacude al gobierno Petro, amerita que la Fiscalía proceda de manera imparcial
Independencia, el gran reto de la fiscal general
Las denuncias de corrupción en la Unidad Nacional para la Gestión de Riesgos de Desastres, Ungrd, hechas por su exdirector Olmedo López, representan un desafío monumental para la nueva fiscal general de la Nación, Luz Adriana Camargo.
Este escándalo, que involucra presuntos sobornos y desvío de recursos por hasta 380.000 millones de pesos, pone a prueba la capacidad de la Fiscalía para actuar con total independencia frente al gobierno del presidente Gustavo Petro.
El país tiene el derecho a conocer la verdad y exige que los responsables, sin importar su rango o afinidad política, sean castigados con todo el rigor de la ley.
Si bien el gobierno del Pacto Histórico prometió un cambio en la lucha contra la corrupción, estos nuevos escándalos parecen superar incluso a los de administraciones pasadas que tanto criticó el presidente Petro.
Ahora, es la Fiscalía la que debe demostrar que no es una “Fiscalía de bolsillo” y que está a la altura de las circunstancias.
La fiscal Camargo tiene la oportunidad de marcar un precedente, Solo así se podrá recuperar la confianza de los colombianos en las instituciones y garantizar que los responsables de la corrupción, sin importar su filiación, enfrenten las consecuencias de sus actos.
Es necesario que la Fiscalía proceda con el mismo rigor que ha mostrado en el caso del expresidente Álvaro Uribe, pues el mensaje que el país necesita es que ningún poderoso, sea de izquierda, de centro o de derecha está fuera del alcance de la justicia.
Cada nueva revelación del escándalo de corrupción en el gobierno Petro aumenta la indignación ciudadana y hace más urgente una respuesta efectiva por parte de las autoridades judiciales.
Los ciudadanos esperaban un cambio real en la lucha contra la corrupción, pero este gobierno no cumplió, ahora la posibilidad de sancionar esta burla al pueblo está en manos de la fiscal Camargo.