Justicia a la medida
La exclusión de la Procuraduría de la Justicia especial de paz aumenta el sabor a impunidad.
Resulta muy preocupante que durante aplicación de la Justicia especial de paz, JEP, no se vaya a permitir la participación de la Procuraduría General de la Nación.
Ante el reclamo del procurador Fernando Carrillo por la exclusión del órgano de control de los procesos judiciales especiales a los que serán sometidos los guerrilleros de las Farc, el propio presidente Juan Manuel Santos dijo que la Procuraduría no puede participar porque su presencia en esta fase del proceso de paz no fue incluida en el acuerdo firmado con las Farc.
Es muy grave que haya sido el propio Gobierno Nacional el que excluyó al Ministerio Público de la Justicia especial de paz, pues quiere decir que la Procuraduría, que es la encargada de representar a la sociedad ante la administración de justicia para garantizar el respeto de los derechos fundamentales en curso de actuaciones judiciales y hacer efectivos los derechos de las víctimas, no podrá intervenir en los juicios a los que serán sometidos los guerrilleros.
Así las cosas, durante la aplicación de la Justicia especial de paz no habrá ninguna voz que cuestione a quienes la apliquen ni mucho menos habrá quien hable por las víctimas que estén en desacuerdo con las penas que se impongan.
Como se recordará, esta jurisdicción fue diseñada a la medida de las Farc, pues fue hecha de tal forma que los guerrilleros que se acojan a ella no paguen cárcel ni pierdan sus derechos políticos, ni siquiera los responsables de crímenes atroces.
Por atropellos como éste y la imposición del acuerdo a través del Congreso, luego de ser rechazado por la mayoría en las urnas, es que el proceso de paz todavía genera tanta desconfianza.