La escisión y los usuarios
Ahora que se espera en el Concejo de Cali la presentación del proyecto de escisión del componente de telecomunicaciones de Emcali, que fue postergada para las sesiones ordinarias, vale la pena reflexionar sobre la importancia de la continuidad y el fortalecimiento de la empresa a partir de lo que representa para los usuarios.
La permanencia de Emcali en el mercado de las telecomunicaciones de la capital del Valle y sus municipios vecinos depende de un socio estratégico que le inyecte capital y tecnología a la empresa, lo que le permitiría competir en igualdad de condiciones, pues las compañías con las que emula no sólo ofrecen más servicios integrados, sino que tienen mejores precios.
Esa permanencia es favorable para los usuarios, porque evita que se monopolice el servicio de telecomunicaciones y propicia una competencia fundamentada en la atención y el precio, en la que salen ganando los usuarios.
En el estado actual de la empresa, rezagada en un mercado de las telecomunicaciones cada vez más integrado y globalizado, sería mezquino impedir su retrasada transformación, que debió darse hace catorce años, con el inválido argumento de que dejará de ser ciento por ciento pública; eso es lo de menos, lo importante es garantizar la continuidad y la competitividad y, sobre todo, el buen servicio y la diversidad de ofertas para los usuarios, que es en quienes se debe pensar, y para eso es fundamental que la empresa tenga un socio con buena capacidad de inversión.
El debate sobre qué porcentaje de la empresa será público y qué porcentaje será privado no puede desviar la discusión sobre lo esencial, que es salvarla para que sea una opción atractiva para los usuarios en calidad y precio. Quien controle la empresa es lo que menos importa, pues son tan grandes las inversiones que se requieren para viabilizarla, que la escisión para que se dé la alianza es una necesidad imperiosa.