Los montajes, las mentiras y la información manipulada están a la orden del día, con motivo de las elecciones
Las redes sociales, la campaña y las mentiras
En los últimos días las campañas por la Alcaldía de Cali y la Gobernación del Valle del Cauca se han visto contaminadas por montajes y acusaciones sin pruebas que circulan a través de las redes sociales, convertidas en cloacas de la desinformación y la manipulación.
Lamentablemente las campañas tienen unas estrategias públicas pero también otras que se mueven por debajo de la mesa, encaminadas a desacreditar a sus contendores con falsedades, verdades a medias o información manipulada. Son bodegas de unos contra los otros, en una masacre virtual que los terminará afectando a todos por igual, pues lo que están haciendo es crear un ambiente tan malsano en torno al proceso electoral, que terminarán generando hastío en muchos ciudadanos que optarán por el camino de la abstención, pues la guerra sucia crea la sensación de que ninguno de los candidatos vale la pena.
Los montajes, los videos llenos de falsedades y las denuncias que aparecen cada cuatro años no son manifestaciones espontáneas de ciudadanos, son planes maquiavélicos que salen desde alguna campaña como un misil dirigido contra otra.
Más grave aún es la indignación selectiva con la que muchos ciudadanos enfrentan este juego sucio, pues se rasgan las vestiduras cuando el ataque va contra el candidato de sus preferencias, pero replican los montajes y las calumnias cuando afectan a otros. Un ciudadano responsable no debería reproducir este tipo de basura, sea quien sea el candidato implicado, esa sería una buena forma de frenar la contaminación del debate político.
La recomendación para los ciudadanos es mirar con escepticismo lo que se publica en redes sociales contra los candidatos y buscar información de fuentes confiables para validar o descartar lo que les genere dudas, sólo así evitarán caer en el juego de quienes tratan de manipularlos con fines electorales.