Los árboles de la Autopista
Los caleños están dando muestras de conciencia ambiental.
El Dagma debe reconsiderar la decisión de intervenir 43 árboles en la Autopista Sur, anuncio que ha caído muy mal entre los caleños. Para habilitar espacio con motivo de los desfiles de la Feria de Cali, 19 árboles serán podados, 18 serán trasladados y seis, que están enfermos, erradicados.
Si bien se entiende que Corfecali busque mejorar las condiciones de espacio y visibilidad para los desfiles, no se entiende la posición del Dagma.
La primera entidad está haciendo lo que le corresponde, planear eventos grandes, que tengan cada vez más acceso para el público, pero la segunda no, pues como entidad ambiental debería hacer todo lo posible por evitar traslados y cortes de árboles, incluso de aquellos que estén enfermos, pues se debería apostar por su recuperación.
Desde el punto de vista de protección de los recursos naturales, arrancar un árbol del sitio en el que creció y sembrarlo en otro punto, así como erradicarlo, debe ser la última opción y debe ser una decisión motivada en un argumento de mucho peso.
Cali tiene un déficit arbóreo que se calcula cercano a los 400 mil árboles, ante esto, evitar el traslado y la erradicación de ejemplares debe ser un propósito de quienes tienen la misión de velar por ese patrimonio ambiental; la apuesta debe ser reducir el déficit, no aumentarlo.
En contraste con la posición del Dagma, que ha defendido el procedimiento argumentando que estamos en una ciudad y no en el campo, la ciudadanía ha demostrado una mayor consciencia ambiental y se ha mostrado contraria a la intervención que se pretende hacer de estos árboles.
Ojalá el Dagma reconsidere su decisión, pues más allá de la suerte de estos 43 árboles, lo que está en juego es la posibilidad de enviarle a la ciudad un mensaje de responsabilidad ambiental.