Lo que muestran las grabaciones de la campaña de Petro es demasiado grave
Los videos de la guerra sucia
La revelación de videos que prueban cómo desde la campaña de Gustavo Petro se planearon estrategias para desprestigiar a otros candidatos a la Presidencia de la República muestra cómo algunos políticos, en el afán de ganar las elecciones, sobrepasan los límites de la ética y utilizan el marketing no para posicionar su imagen y sus propuestas, sino para destruir al contendor.
En las grabaciones en cuestión se escucha cómo desde el Pacto Histórico se planean estrategias contra Federico Gutiérrez, Alejandro Gaviria y Sergio Fajardo, pero, además, se confirma que al interior del equipo de Gustavo Petro se conocía de las visitas a extraditables por parte de miembros de la campaña, algo que en su momento el candidato y sus alfiles negaron y trataron de mostrar como un entrampamiento.
Lamentablemente, envenenar a los ciudadanos con mensajes falsos o distorsionados, tergiversar a los contradictores y elaborar montajes son estrategias recurrentes en la política. Por eso, en la recta final de la campaña por la Presidencia de la República, los colombianos deben poner un filtro a la hora de recibir información contra un candidato y formularse dos preguntas: primero, si lo que ven es cierto y, segundo, qué intención tiene quien lo difunde.
Los ciudadanos deben hacer un esfuerzo por no caer en estos juegos maquiavélicos a través de los cuales pueden terminar convertidos en marionetas que replican información falsa y definen su voto a partir de estrategias de manipulación.
Gane quien gane la Presidencia de la República, recibirá un país dividido por cuenta de la guerra sucia, un país de ciudadanos mayoritariamente incrédulos y desconfiados frente a las instituciones. El daño que estas estrategias le han hecho a Colombia es muy grande.
Por todo lo anterior, la campaña sucia no puede considerarse un tema menor, pues quien recurre a ella para ganar está dando claras señales de cómo gobernaría.