Medimás, ¿más de lo mismo?
Ojalá el cambio no sea solo de nombre y los antiguos usuarios de Cafesalud reciban un trato digno.
La situación que viven en Cali 300 pacientes con enfermedades crónicas es un reflejo de la incertidumbre que viven los casi cinco millones de afiliados a Cafesalud que ahora deben ser atendidos por Medimás. Y es que no solo quienes padecen enfermedades terminales esperan que el cambio de pro-pietarios de la EPS les represente un cambio positivo en la atención. Los usuarios que llevan meses (hay casos de más de un año) a la espera de citas con especialistas, de una cirugía o de la entrega de medicamentos también esperan un mejor servicio.
Lo mismo que el personal médico, que también es víctima del sistema de salud, y vive en una encrucijada entre las complejas condiciones en las que debe ejercer su trabajo y el comprensible desespero de los pacientes.
A Medimás hay que darle la oportunidad, pero con los antecedentes se entiende el escepticismo de la gente. La gran mayoría de los pacientes de Cafesalud fueron transferidos cuando se liquidó Saludcoop y ese cambio, a todas luces, no fue para mejorar.
Aquí el Ministerio de Salud y la Superintendencia de Salud tienen un reto gigante, pues por un lado el Gobierno Nacional debe ser un veedor estricto de Medimás, y todas las EPS, claro está, y al mismo tiempo cumplirles con los desembolsos, para que la tardanza en los pagos de los servicios no POS no siga quebrando a estas entidades.
Las autoridades y los propietarios de Medimás deben recordar que en medio de todo están los usuarios, muchos de los cuales tienen una dependencia vital de la EPS, por eso el componente humano debe marcar esta nueva etapa. Sólo así Medimás no será más de lo mismo.