Narcotráfico, guerrilla y paz
De manera ingenua el Gobierno Nacional ha tomado medidas que han permitido fortalecer los negocios de las Farc.
Hace pocos días el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, dijo que las Farc “siguen extorsionando, traficando y explotando ilegalmente minas”. Poco antes la Policía Nacional había reportado el aumento desbordado de los cultivos ilícitos en el país durante el último año, periodo que coincide con la suspensión de las fumigaciones con glifosato en las plantaciones de coca y marihuana.
Estas dos informaciones sugieren que las Farc han sabido aprovechar muy bien el proceso de paz para fortalecer sus lucrativos negocios.
Por un lado, ante la declaratoria de tregua unilateral por parte del grupo armado ilegal, el Gobierno ha llevado a la Policía y a las Fuerzas Armadas a evitar confrontaciones que puedan afectar el proceso de paz; como la guerrilla está en tregua, no hay persecuciones ni mucho menos bombardeos a los campamentos. Pero, resulta que la tregua de las Farc no incluyó todas las actividades delincuenciales y el grupo al margen de la ley aprovecha que el Ejército está maniatado para hacer de las suyas en términos de minería ilegal, extorsión y, desde luego, narcotráfico, con la ventaja adicional que les otorga la suspensión de las fumigaciones con glifosato; es decir que no solo tienen tranquilidad para procesar y mover la droga, sino también la seguridad de que los cultivos de coca y marihuana no serán destruidos.
¿El presidente de la República, Juan Manuel Santos, habrá hecho este análisis? ¡Qué inteligentes los señores de la guerrilla y qué ingenuo el Gobierno Nacional! Otra vez el secretariado de las Farc está aprovechando un proceso de diálogo para fortalecerse.