Hay razones de peso para invitar a los vallecaucanos a votar para el Senado por candidatos del Valle.
Para el Senado, Valle vota Valle
“Valle vota Valle” es una consigna que comienza a escucharse ante la posibilidad de que el Valle del Cauca pierda curules en el Senado de la República en las elecciones del próximo 13 de marzo.
A diferencia de la Cámara de Representantes, que se elige por circunscripción territorial, es decir que en cada departamento se puede votar únicamente por candidatos de ese departamento, la elección del Senado es nacional, los ciudadanos pueden votar por candidatos de cualquier región. Y si bien, al ser elegidos por circunscripción nacional, se supone que los senadores deben trabajar por igual en favor de todas las regiones del país, la práctica demuestra que el número de curules que tenga un departamento es clave para tramitar iniciativas que le beneficien y gestionar obras e inversiones ante el gobierno nacional.
En ese sentido, preocupan las proyecciones electorales que indican que el Valle del Cauca, que en 2018 alcanzó once curules en el Senado, podría bajar a nueve u ocho. Independientemente de si son de izquierda, centro o derecha, y de si son elegidos con votos de opinión o de maquinaria, los senadores del Valle del Cauca funcionan bastante bien como bancada a la hora de trabajar temas de interés regional, y si esa bancada se reduce a partir del 20 de julio, cuando asumirá el nuevo Congreso de la República, su capacidad de gestión disminuirá.
Por eso, bien vale la pena invitar a los vallecaucanos a votar por candidatos de aquí, para tener senadores que conozcan de primera mano los problemas de la región, que tengan sus intereses políticos aquí, para que se esmeren por producir resultados para sus electores. La apuesta no sólo debe ser evitar que la bancada del Valle se reduzca, el objetivo debe ser que crezca.