¿Plebiscito a ciegas?
Es irresponsable pedirles a los colombianos que aprueben algo que no se ha firmado.
Si esta consulta es, precisamente, para preguntarles a los colombianos si aprueban o rechazan lo pactado con las Farc, convocarla antes de que los acuerdos oficiales estén rubricados equivaldría a pedirle a la ciudadanía que firme un cheque en blanco.
El plebiscito es un hecho político, no un acto de fe, por lo tanto, los colombianos deben tener pleno conocimiento y total claridad sobre lo que van a aprobar o a rechazar, pedirles que voten sobre algo que no se ha firmado es tan irresponsable como ingenuo.
Además, el plebiscito no se debe realizar a la carrera, se requiere un tiempo prudencial para que los colombianos conozcan los acuerdos y los analicen en profundidad para definir su voto.
Las declaraciones del Presidente de la República sugieren la intención de evitar el necesario debate que debe darse sobre los acuerdos, y esa fase de análisis y discusión solo podrá iniciar cuando se conozcan los textos finales, por eso sería irresponsable llamar a los colombianos a que voten de manera anticipada cuando hay tantos aspectos pactados en las negociaciones de paz que aun no se le han dado a conocer a la opinión pública.
Como todo proceso democrático, la votación del plebiscito debe estar antecedida por una campaña en la que los promotores de una opción y de la otra hagan un esfuerzo argumentativo para convencer a los ciudadanos.
Una decisión tan importante para el futuro del país no puede tomarse a la ligera; si las negociaciones tardaron cuatro años, ¿cuál es el afán repentino porque se validen los acuerdos antes de que se conozcan en su totalidad?