Ojalá el jefe de Estado evalúe las razones por las que su aprobación va en caída, y recomponga el camino
¿Por qué Petro pierde aprobación?
A medida que pasan los días, más ciudadanos que votaron por el presidente Gustavo Petro admiten públicamente su decepción. Las encuestas coinciden en la caída sostenida de la popularidad del mandatario, al tiempo que la desaprobación de su gestión crece.
Son varias las razones de este desencanto temprano, a sólo 7 meses de iniciado el mandato. La primera es que Petro y su equipo se convirtieron en exponentes de las malas prácticas políticas que antes combatían: entrega de cuotas burocráticas a los partidos tradicionales, nombramiento de personas sin perfil o cuestionadas en altos cargos del gobierno, amiguismo y abuso de los privilegios que se pagan con los impuestos de los colombianos.
A esto se suma que las reformas planteadas por el gobierno dejan demasiadas dudas sobre su conveniencia. En el caso de la reforma tributaria, ya aprobada, los efectos se sienten en la inflación y serán aún mayores a mitad de año, cuando entren en vigencia los impuestos aplicados a muchos alimentos. En el caso de la reforma a la salud, la obsesión del presidente y la ministra Carolina Corcho por eliminar las EPS tiene al país con los nervios de punta.
El cese al fuego, que es cumplido de manera unilateral por la Policía y el Ejército, mientras los grupos armados ilegales siguen sembrando el terror, así como la decisión de no permitir nuevas exploraciones y explotaciones de petróleo y gas, sin que esté claro cómo se reemplazarán estos combustibles y los ingresos que se derivan de ellos, son otras de las razones de la caída de la popularidad de Petro.
A todo esto se suma la crisis de confianza generada por las denuncias contra el hijo mayor y el hermano del presidente de la República. El primero es señalado de presuntamente recibir dinero de narcotraficantes para la campaña presidencial y el segundo, de supuestamente tener relación con cobros millonarios a criminales a cambio de incluirlos en los beneficios de la “paz total”.
El presidente debe recomponer el camino, su creciente desaprobación es una señal de alerta.