Uniformados fueron superados en número por los agresivos desadaptados
¿Por qué se salió de control Cali?
Lo vivido en Cali en la tarde y la noche de este jueves 21 de noviembre no tiene antecedentes en la ciudad.
Que hordas de desadaptados hayan saqueado todo tipo de locales comerciales, desde bancos hasta panaderías, pasando por supermercados y almacenes, y que después, en la noche, hayan ingresado a varias unidades residenciales para tratar de hacer lo mismo, muestra la gravedad del asunto.
Pero más grave aún es que en los ataques al comercio brilló por su ausencia la Fuerza Pública y en algunos casos la Policía llegó al lugar de los hechos pero los uniformados fueron superados en número por los agresivos desadaptados y tuvieron que huir.
En el caso de las unidades residenciales fue aún peor, porque, ante la falta de protección de alguna autoridad, las personas tuvieron que armarse con palos, machetes y lo que encontraron a mano para defender sus hogares y evitar que los vándalos entraran a saquear.
Estos ataques vandálicos hay que desligarlos de la marcha del paro nacional, que en Cali fue pacífica. Sin embargo, hay que reconocer que la jornada de protesta generó unas condiciones que propiciaron el accionar de la delincuencia, porque las autoridades estaban dispersas.
Los saqueos y los daños ocasionados por las hordas no pueden verse como parte de la protesta, porque no lo son. Los desadaptados protagonistas de estos hechos deben ser capturados y sancionados de manera ejemplar.
Pero así como estos delincuentes deben recibir todo el peso de la ley, la Alcaldía de Cali y la Policía
Metropolitana le deben una explicación a los caleños, que merecen saber porqué la ciudad se les salió de las manos
a las autoridades.
Y cuando regrese la calma, las autoridades locales y la sociedad caleña en general deben preguntarse por las causas de fondo de este fenómeno para plantear soluciones.