Preocupación por Venezuela
Colombia debe tomar medidas para que no se repita aquí la situación del vecino país.
Poco a poco se ha ido acabando el silencio que por respeto, omisión o complicidad se había mantenido frente a los abusos cometidos por el gobierno de Nicolás Maduro con la oposición venezolana.
El asesinato del líder opositor Luis Manuel Díaz despertó manifestaciones de rechazo desde todas partes del mundo, incluso el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, que hasta el momento había guardado prudencia frente a los temas internos de Venezuela, condenó el hecho.
Y no es para menos, porque los síntomas de lo que está ocurriendo en el vecino país indican que la compleja situación llegó a un momento de quiebre en el que puede pasar cualquier cosa. El próximo domingo se realizarán las elecciones legislativas en medio de una gran tensión, con encuestas que indican que la oposición podría ganar por primera vez desde que el chavismo llegó al poder y con el gran temor de que Maduro desconozca los resultados y el régimen termine por consolidarse de manera definitiva como una dictadura. Quiere decir lo anterior que la situación del vecino país es susceptible de empeorar.
Ante los cuestionamientos que se han hecho a la situación de Venezuela desde la margen occidental del río Táchira, el presidente de la Asamblea de ese país, Diosdado Cabello, dijo que “algún día, más temprano que tarde, aparecerá un Hugo Chávez en Colombia”. Esta sentencia, con sabor a maldición, debe llevar a la dirigencia colombiana y a la ciudadanía en general a revisar el camino recorrido por el vecino país para tener muy presentes los factores que lo llevaron a su actual situación y evitar que aquí se recorra esa ruta de empobrecimiento y retroceso político.