Los cuestionamientos al país sede de la copa mundo son válidos
Qatar: el mundial de los Derechos Humanos
Independientemente de quién alce la copa al final de la competencia, el Mundial de Fútbol de Qatar pasará a la historia por la gran cantidad de manifestaciones de defensa de los Derechos Humanos que se han producido frente al país anfitrión.
Son varios los equipo que, ante la prohibición de utilizar un brazalete con los colores de la comunidad Lgtbiq+, algo que se planteó con mucha anticipación al inicio de la copa mundo, se las ingeniaron para encontrar la forma de manifestarse entorno a las duras restricciones que tienen las personas con sexualidad diversa en territorio qatarí. Las relaciones sexuales consentidas entre hombres se castiga hasta con 7 años de prisión.
Pero ese no es el único reclamo que se le hace a Qatar. Los derechos de las mujeres están gravemente restringidos en este emirato, al punto que ellas deben contar con el permiso de un tutor masculino para muchas actividades relacionadas con el estudio y el trabajo, y en materia sexual se les penaliza por tener sexo fuera del matrimonio con hasta siete años de cárcel, y si son musulmanas, pueden recibir latigazos o lapidación. Además, se les exige presentar certificado de matrimonio para acceder a atención de salud sexual.
Qatar también se raja en materia de libertad de expresión, con prohibiciones tan absurdas como las críticas al emir (el gobernante), que son consideradas delito.
La Copa del Mundo pone los ojos del planeta en Qatar, por ello las manifestaciones de los deportistas que están allá, así como las de los artistas que se negaron a ir como protesta por los abusos, constituyen un aporte para que este próspero país, que es un ejemplo en desarrollo económico, avance también en materia de Derechos Humanos.
El fútbol y todas las causas que unen, deben ser aprovechadas para promover debates sanos que contribuyan a un mundo mejor.