El país deba cumplir unos compromisos con los líderes del grupo
¿Respetar o no los protocolos?
Noruega, país garante del proceso de paz con el ELN, le pidió al presidente Iván Duque que respete los protocolos de terminación de los diálogos.
A los colombianos no nos cabe duda sobre la atrocidad del atentado perpetrado por el ELN la semana pasada. La comunidad internacional también ha sido enfática en condenarlo.
Hay consenso en torno a la terminación de las negociaciones con el ELN. En lo que no hay acuerdo es en la manera en que se debe proceder.
El gobierno colombiano le ha pedido a Cuba que detenga a los negociadores y que se los entregue a las autoridades para juzgarlos desconociendo el protocolo para el regreso de los guerrilleros a sus campamentos en caso de un rompimiento.
Sin duda, todos desearíamos que los cabecillas del ELN pasaran de Cuba a una cárcel en nuestro país. Sin embargo, en las bases para sentarse a negociar se estipuló unas condiciones de retorno.
Si, suena absurdo que el país deba cumplir unos compromisos con los líderes del grupo que acaba de cometer un atentado de semejantes dimensiones.
Sin embargo, no podemos perder de vista que los protocolos también involucran las Naciones que nos han servido como garantes. No es fácil la decisión del gobierno.
Por un lado está el deseo de hacer justicia prontamente y por el otro respeta la palabra empreñada internacionalmente.
Este es uno de los casos en que con cualquiera de las decisiones el país pierde. ¿Con cuál camino hay menos daño? ¿Cuál alternativa genera menos fractura social? Lo cierto es que cualquiera de las alternativas profundizará la polarización que hoy nos carcome.
Lo que necesita Colombia es cerrar filas en torno al gobierno y en contra de los violentos pero la coyuntura y la forma de actuar de todas las partes lo está haciendo cada vez más difícil.