Va a complementarse con acciones operativas y de inteligencia
Sí al desarme
Aunque la propuesta de intercambiar bonos por armas, hecha esta semana por la Alcaldía de Cali, ha sido cuestionada por algunos sectores de la ciudad, hay que valorar que la actual administración esté dispuesta a jugársela por el desarme.
Esta propuesta tiene un gran valor simbólico, pues representa la necesidad de trabajar desde lo social para sacar a la población vulnerable del círculo de la violencia. Además, significa que la administración municipal reconoce que hay un problema de armas complejo en la ciudad.
Hay que apoyar a la Alcaldía en esta iniciativa y, desde luego, en la adopción de otras medidas más fuertes que vayan contra las organizaciones criminales que le roban la tranquilidad a los caleños.
El desarme, sin duda, va a complementarse con acciones operativas y de inteligencia, pues esta iniciativa lógicamente no toca a la industria criminal, que es contra la que se debe luchar y cuyos integrantes no van a cambiar sus armas por comida.
En ese sentido, es fundamental que haya operativos y acciones permanentes enfocados en el desarme, que eviten que en la ciudad circulen sin problema armas que serán utilizadas en atracos y homicidios.
Otras administraciones municipales han sido ingenuas al restringir el porte de armas con salvoconducto en la ciudad, cuando claramente la delincuencia porta revólveres y pistolas del mercado clandestino o de fabricación casera.
Sobre esta propuesta han caído rayos y centellas, pero la ciudad debe apostarle a otras maneras complementarias en la lucha contra la delincuencia, pues no se deben ahorrar esfuerzos en el propósito de recuperar la tranquilidad arrebatada por la delincuencia.