Una reflexión sobre el agua

lunes 9 de diciembre, 2013

Las dificultades para llevar agua potable a Villagorgona, en Candelaria, debido a la oposición de algunos sectores de Florida, municipio en que sus autoridades autorizaron la captación del río Frayle para suministrar el preciado líquido al corregimiento vecino, debe propiciar en el Valle del Cauca una reflexión profunda sobre el futuro del agua en el Departamento, que a su vez motive acciones que permitan garantizar el abastecimiento en el largo plazo.

Si las fuentes hídricas se siguen deteriorando, tarde o temprano municipios como Cali, que ya tiene dificultades debido a la contaminación del río Cauca, deberán buscar fuentes de abastecimiento más allá de sus perímetros, y se vivirán, entonces, situaciones similares a la que se presenta en Florida, donde intereses no muy claros siembran en la población el temor infundado a quedarse sin agua por compartirla con otro municipio.

Lo preocupante de este tema es que cuando se habla de problemas de abastecimiento para los acueductos se piensa de dónde sacar más agua, pero muy poco se habla y se hace para conservar las fuentes.

En el caso de Cali, por ejemplo, la solución de fondo debe ser la recuperación del Cauca y los otros seis afluentes que atraviesan la ciudad, pero ello requiere una visión integral de la cuenca y emprender proyectos que involucren a las autoridades ambientales y a las empresas de servicios públicos de municipios vecinos, del departamento del Cauca y al Gobierno Nacional. En ese sentido, Florida y Candelaria, y también Pradera, deben trabajar conjuntamente en la recuperación y conservación de sus fuentes hídricas, y así podrán compartirlas sin ningún temor y asegurar el abastecimiento para las generaciones venideras.

El tema del agua potable no puede ser visto sólo desde la infraestructura, pues si no se protegen las fuentes, las soluciones de abastecimiento serán cada vez más costosas y complejas.

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