Homenaje a los verdugos
Gustavo Álvarez Gardeazábal @eljodario
Hoy, al cumplirse 100 días de estar enchuspado quiero rendir un homenaje a los verdugos que, a más de conseguir que todos los mayores de 70 años guardemos prisión domiciliaria, ahora nos prohíben también acudir a las playas cuando ordenen su reapertura.
He escogido para rendir honor y gloria a los momentos acertadísimos del mandato que ejercen quienes he llamado sin exageración “los mocosos” para que sean mis oyentes y lectores los que juzguen con miras a la historia un período crucial de nuestra patria:
- Aprobar a las volandas la ley de financiamiento. Fue una reforma tributaria camuflada que por buscar más ingresos al estado y haber producido todo lo contrario hoy quieren volverla a redactar.
- El decreto mediante el cual sacaron del país a Uber para complacer a los taxistas gritones. No dejó contentos ni a los que les arrebataron el trabajo ni calmó a los dueños de taxis y sus conductores. Tenía tales fallos jurídicos que ya fue derogado por inconstitucional.
- Desarrollar sin previsión alguna, y en el peor momento de la pandemia, el mandato de la ley de financiamiento conocido como día sin Iva, que será recordado eternamente por lo bien planificado y lo conveniente que resultó para acelerar el desespero económico cuando no la peste
- La propuesta de la hipoteca inversa para conseguir sostener a los ancianos arrebatándoles al morir el bien hipotecado, montada irrespetando afectos y tradiciones, pensada obviamente para otra cultura no para la colombiana.
- Los subsidios a la vivienda que facilitan endeudarse por 30 años sin tener en cuenta el historial maldito que dejó el upac y la falta absoluta de garantías de estabilidad jurídica sobre las leyes y el bien adquirido que hoy lo son y mañana quien sabe.
- La afrenta de enviar a vacaciones por 13 meses al General Salamanca quien como Inspector de la Policía encontró fallas en las actuaciones del General Atheortúa, director de la institución y la ominosa reculada echando para atrás la determinación, pero dejando en el cargo al general acusado.
- La renuncia aceptada, y después no, de Pachito como embajador por hablar mal del Departamento de Estado y poner en calzas prietas a la nueva canciller, involucrada de lleno en la conversación.
- La impavidez con que ven desmoronar al otrora glorioso ejército de la patria, escándalo tras escándalo, como si no existiera constitucionalmente un comandante en jefe.
Y ni sigo porque es tal el rosario de hechos memorables, que hasta me arrebatan este espacio mínimo pero libre.
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martes 30 de junio, 2020
martes 30 de junio, 2020