Legitimidad

Carlos Cuervo

Suministrar el carácter de legitimidad a una empresa, acción pública o a un acto de gobierno, es un paso obligatorio para otorgarle la credibilidad necesaria ante la opinión en general.

Por eso, cuando se intentan aprobar acuerdos o leyes que impactan profundamente la convivencia del colectivo, estas deberían ser ratificadas al menos por la mitad del censo electoral reconocido.

De ahí que poco se entienda la razón por la cual el congreso, bajo influencia del ejecutivo, haya decidido disminuir el umbral del plebiscito por la paz.

Esta acción siembra dudas en torno a lo negociado, porque ¿cuál es la razón para pactar que solo un pequeño porcentaje del censo electoral legalice el acuerdo más trascendental del país? Justificar esta decisión únicamente por la abstención del electorado, demuestra la incapacidad del estado para convencer a la sociedad de los beneficios obtenibles con la terminación del conflicto interno.

Además una aprobación con tan escasa participación establece hacia el futuro nuevos cultivos de violencia, porque transmite a los ciudadanos discrepantes, como esa decisión tiene tintes de ilegalidad por la baja aceptación, incitando la búsqueda de justicia a través de la retaliación. Guardo la esperanza que la corte constitucional rectifique este paso el cual deslegitima las decisiones tomadas en la Habana.

Este no es un discurso en contra de la paz, mas si es la manifestación del inconformismo por intentar avalar a favor o en contra, el paso de mayor relevancia en la historia contemporánea de Colombia, con un número reducido de compatriotas. Cuidado con el afán, no sea que de la carrera solo quede el cansancio.

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    sábado 19 de diciembre, 2015

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