Heliomar Lucumí. ¿Qué dice Ventana de este minero violinista?
Para tener en cuenta:
– En la realización de un documental sobre Violines Caucanos para Telepacífico tuvimos la fortuna de encontrarnos con un hombre cuyas manos en el día toman el “martillo neumático” en el oscuro fondo del socavón de la mina en que trabaja y en las noches, esas mismas manos, toman un delicado violín y su casa se llena de canciones aprendidas y tocadas de “oídas”, de ancestro, sin escuela alguna…
Su nombre, Heliomar Lucumí, quien vive en “La Toma”, una vereda del norte del Cauca, donde sus días comienzan antes de las 5 de la mañana, cuando emprende sus faenas, bien en el campo agrícola o bajo las exigencias y los peligros de la minería.
En medio de la entrevista le pregunté si alguna vez había tocado violín en medio de la oscuridad del socavón. ¿Se imaginan ustedes, en un momento de descanso con sus compañeros de dura faena? Atinó a decir, entre sonrisas, luego de reflexionar: “…la verdad, no lo había pensado, pero ahora que Usted lo dice, me gusta…y lo voy a hacer…”.
Cuando el violín suene en el socavón quiero estar allí, como lo estuve viéndolo con el grupo en tarima. Heliomar hace parte del grupo “Matecaña” y su encuentro con la música comenzó muy temprano y años después se enamoró del violín. En mitad de la presentación una cuerda del arco se le rompió, pero de ello nos dimos cuenta muy pocos, ni el Jurado lo notó, pues él continuó como si nada hubiera pasado, con la misma maestría que ha venido cultivando después de luchar en entrañas de la tierra.
Como Heliomar son muchos los que tocan el violín de manera empírica, fiestera a veces, meláncolicas otras, en las veredas del norte del Cauca
– Chao…Nos vemos.