¿Qué historia arrancada de las calles de la vida cuenta Ventana?
Para tener en cuenta 1:
El se podría llamar Eduardo, Germán, Cipriano o Arcesio…pero el nombre es lo de menos…Ella se podría llamar Lina, Tomasa, Herminia o Catalina…su nombre es lo de menos…Lo que importa es el drama que encarnan, él como una realidad dolorosa y ella como un recuerdo de dolor…
Todo saltó a la luz pública en un trino, cuando se dio a conocer que en la Avenida Circunvalar, al oeste de Cali, un hombre había sido retenido por policías cuando “transportaba el cadáver de una mujer en una carreta…”. Era fácil imaginarse todo ante la escena…El trino no explicaba sólo respondía a la pregunta habitual “¿Qué pasa?”…
Para tener en cuenta 2:
La mirada y la posición de los agentes de Policía cambiaron cuando escucharon la historia del hombre: era el cuerpo de su compañera sentimental…
El la transportaba en su vehículo de trabajo cotidiano, porque, de acuerdo con su versión, tenía muy fuertes dolores de estómago desde hacía varios días y esta vez no resistía como las otras veces… por eso la llevaba hacia un hospital…El agua la tomaban de un pozo…era lo que siempre han tenido a mano…
En medio de los azares no se había percatado que había muerto…En ese momento estaba concentrado en halar la carreta de madera por una vía llena de exigentes ascensos…
Para tener en cuenta 3:
La Policía, en un patrullaje de rutina, se dio cuenta que la mujer iba demasiado rígida, tan rígida que temieron lo peor…
No importa su nombre, hoy importa el dolor, en una historia de verdad escrita con compatriotas en situación de calle…de aquellos que van llevando su presente y pasado a cuentas… y en muchos casos en carretas de madera…
Chao… Nos vemos mañana.