¿Quién se quedará con los indecisos?
A cuatro días de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, todavía hay un grupo de electores que puede terminar cambiándolo todo, los llamados indecisos.
Se trata de ciudadanos que tienen decidido votar, pero que aún no saben por quién lo harán, y no son pocos…
Se calcula que representan cerca del 15% de quienes acudirán a las urnas este 31 de mayo.
Si se toma como referencia la participación de las anteriores elecciones presidenciales y se proyecta una votación cercana a los 22 millones de colombianos, esto quiere decir que alrededor de 3.300.000 mil votos seguirían hoy sin dueño, una cifra nada despreciable y, sobre todo, una cifra capaz de alterar completamente el escenario electoral.
Esos votos pueden terminar definiendo quiénes pasarán a la segunda vuelta o, incluso, podrían ser determinantes para que algún candidato logre ganar la Presidencia en primera vuelta.
El problema –para los candidatos– es que este no es un electorado fácil de conquistar, pues se trata de ciudadanos que no se identifican plenamente con ningún candidato, algunos se debaten entre dos opciones y otros contemplan votar en blanco.
Allí es donde aparece el gran reto para las campañas.
Hay tres candidatos que están peleando los dos cupos a la segunda vuelta: Iván Cepeda, Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia, y si los indecisos terminaran repartiéndose proporcionalmente entre estas opciones, no habría un cambio en las tendencias.
El verdadero efecto vendría si alguno de los candidatos logra conquistar claramente a la mayoría de ese electorado dudoso.
Por eso, las campañas comenzaron a endurecer y ajustar sus estrategias en estos últimos días.
En el caso de Paloma Valencia, por ejemplo, hubo movimientos recientes dentro del equipo estratégico.
Acaba de llegar a reforzar la campaña el consultor internacional Danny Quirós, de origen costarricense y norteamericano, a quien se le atribuye la victoria electoral de la actual presidenta de Costa Rica, Laura Fernández.
Por los lados de Abelardo De la Espriella, mientras tanto, el endurecimiento del discurso contra Gustavo Petro y el gobierno nacional sigue aumentando.
En las últimas horas De la Espriella incluso llamó “bandido” al presidente Petro y continúa reforzando el mensaje de que puede ganar en primera vuelta.
Lo curioso es que el argumento ya no está basado en encuestas. La campaña de De la Espriella viene utilizando como referencia las apuestas que se realizan en Polimarket alrededor de las elecciones presidenciales colombianas en las que -hasta el momento en que se escribe esta columna-, el 68% son a su favor.
Mientras tanto, en la campaña de Iván Cepeda se intensificó el discurso antiuribista y, paralelamente, desde el gobierno del presidente Gustavo Petro comenzaron a anunciarse medidas como el desmontaje de peajes en el Eje Cafetero, una de las regiones donde el petrismo históricamente ha sido más débil, lo que ha sido interpretado como una estrategia para tratar de fortalecer electoralmente la candidatura del candidato oficialista.
La gran pregunta es quién logrará conquistar a esos más de tres millones de colombianos que todavía no toman una decisión definitiva.
Cuando faltan apenas unos días para la elección, los indecisos terminaron convirtiéndose en el verdadero botín político de la recta final presidencial.