Petro, el perdedor de la primera vuelta

Mauricio Ríos Giraldo

A Gustavo Petro solo le servían dos resultados en las elecciones presidenciales de este domingo 31 de mayo para salir ganador:

El primero, que Iván Cepeda, el candidato del Pacto Histórico, obtuviera más del 50% de los votos y se convirtiera en presidente de Colombia en primera vuelta.

Y, el segundo, que si no lograba ganar la Presidencia de una vez, por lo menos terminara como el candidato más votado para llegar fortalecido a la segunda vuelta…

Pero ninguno de los dos escenarios ocurrió. Por el contrario, el ganador de la jornada fue Abelardo de la Espriella, precisamente el candidato que construyó la campaña más dura contra Gustavo Petro y su gobierno, el mismo que llama “bandido” al presidente de la República.

De la Espriella obtuvo 10.361.473 votos, equivalentes al 43,74% de la votación. Iván Cepeda alcanzó 9.688.348 votos, equivalentes al 40,9%. La diferencia fue muy clara, cercana a los 700 mil votos.

Y aunque falta una segunda vuelta, el mensaje político de la primera ya quedó enviado: las mayorías votaron contra el presidente y su candidato.

Como si fuera poco, la reacción de Petro frente a los resultados intensificó el sabor a derrota:

Hace cuatro años, cuando fue el candidato más votado en primera vuelta y posteriormente ganó la Presidencia, Gustavo Petro celebró los resultados del preconteo, pero esta vez hizo exactamente lo contrario, los desconoció.

Automáticamente, esa reacción fue interpretada como una señal evidente de afectación política que busca poner en duda los resultados ante el revés sufrido por el candidato gobiernista. El presidente quedó como un mal perdedor.

Pero allí no terminan las malas noticias para Petro. El panorama se complica cuando se revisan las reservas electorales disponibles para la segunda vuelta:

Del lado de Cepeda, la posibilidad más evidente sería captar parte de los 225.517 votos de Claudia López, también una porción de los 1.009.069 votos obtenidos por Sergio Fajardo y, eventualmente, los escasos votos de Roy Barreras y de los retirados Luis Gilberto Murillo y Carlos Caicedo, que no alcanzaron ni siquiera los 15 mil votos cada uno.

Del otro lado, Abelardo De la Espriella tendría como principal reserva electoral la mayoría de los 1.639.683 votos obtenidos por Paloma Valencia.

También la totalidad de los votos de Santiago Botero, que representa una derecha mucho más dura y los poco más de 28 mil votos obtenidos por Miguel Uribe Londoño. Incluso, podría disputar una parte de los electores de Sergio Fajardo.

Por eso surge una pregunta inevitable. ¿De dónde sacará Petro más votos para Cepeda?

Porque, además, hay que recordar que el presidente actuó durante toda la campaña como el principal impulsor político de su candidato, hizo todo lo que estaba a su alcance para ayudarlo y, aun así, Cepeda terminó segundo.

Desde que Colombia adoptó la segunda vuelta presidencial, la Presidencia se ha definido seis veces bajo ese mecanismo y en cuatro de esas ocasiones ganó el candidato que había ocupado el primer lugar en la primera vuelta.

Solo dos veces logró remontar quien había quedado segundo, pero esas remontadas ocurrieron porque existían bolsas de votos suficientes entre los demás candidatos. En este caso, esas reservas no parecen tan evidentes.

La principal esperanza de Petro y Cepeda podría estar en los nuevos votantes que se sumen a la segunda vuelta, porque históricamente la participación suele aumentar.

Sin embargo, esa posibilidad tampoco garantiza nada, porque De la Espriella también podrá buscar votos entre quienes no participaron en la primera vuelta.

En política nada está escrito, las elecciones solo terminan cuando se cuentan los votos.

Pero si algo dejaron claro los resultados de este domingo es que el candidato del gobierno llega a la segunda vuelta en desventaja y que el gran ganador político de la primera vuelta es, precisamente, el hombre que construyó su campaña enfrentando frontalmente a Gustavo Petro.


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domingo 31 de mayo, 2026

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