Guerrero, con imagen positiva del 70%
Tres puntos subió en el último mes la imagen favorable del alcalde de Cali, Rodrigo Guerrero Velasco.
Según la más reciente entrega de la encuesta mensual que realiza el Centro Nacional de Consultoría para el noticiero CM&, el mandatario local tiene una aprobación del 70%, el máximo nivel alcanzado durante su gobierno.
En enero, Guerrero tenía sólo el 46% de imagen favorable, es decir que en seis meses creció 24%. Aunque la aprobación del médico venía subiendo tímidamente desde febrero, fue a partir de mayo -cuando llegó al 59%-, que tuvo un alza significativa atribuida a la inauguración del hundimiento y el bulevar de la Avenida Colombia, y a la realización de la cumbre de la Alianza del Pacífico. De allí saltó al 67% en junio y en julio, gracias a los World Games, llegó al 70%.
Según este mismo estudio, el alcalde de las capitales colombianas con la mayor aprobación es el de Riohacha, Guajira, con el 84%, mientras que la peor imagen la tiene el de Yopal, Casanare, Willman Enrique Celemín, con sólo 33% de favorabilidad.
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En la misma encuesta del Centro Nacional de Consultoría para CM&, el gobernador del Valle, Ubeimar Delgado Blandón, marcó 69% de imagen favorable.
Aunque Delgado descendió cuatro puntos frente a su nivel de aprobación en junio, cuando llegó al 73%, se mantiene 12 puntos por encima del 57% que tenía en enero.
Los gobernadores con la mejor imagen son los de Antioquia, Sergio Fajardo, y Córdoba, Alejandro José Lyons, con el 88% de favorabilidad, cada uno. Mientras que la peor imagen entre los mandatarios seccionales la tiene Víctor Isidro Ramírez, de Caquetá, con el 41%.
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En medio de su trabajo en el programa radial La Luciérnaga, de Caracol, y su apretada agenda como consejero de políticos y empresarios, el ex gobernador Gustavo Álvarez Gardeazábal sacó tiempo para escribir una nueva novela.
La obra, titulada La misa ha terminado, ya está lista y promete dar mucho de qué hablar, pues, como su nombre lo sugiere, habla de la Iglesia Católica, institución de la que Gardeazábal ha sido un duro crítico.