Convocados por ProPacífico, expertos analizaron el tema
Competitividad aérea del Valle: entre la urgencia y la oportunidad
Redacción Diario Occidente
En el aniversario número 10 de ProPacífico, expertos del sector aéreo, el turismo y la infraestructura coincidieron en una idea central: la conectividad aérea del Valle del Cauca es clave para su desarrollo económico.
El debate no es técnico, es estratégico. Y el momento de actuar es ahora.
Reunidos en torno al futuro del aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, representantes del gobierno nacional, aerolíneas, gremios y autoridades regionales discutieron los retos y oportunidades de una infraestructura que, más que terminal, debe verse como motor de competitividad para el suroccidente colombiano.
Más que una pista, un polo de desarrollo
“El aeropuerto debe ser visto como un foco de desarrollo, no solo como una entrada o salida de vuelos”, afirmó María Isabel Ulloa, directora de ProPacífico.
Su intervención planteó una visión amplia, en la que la infraestructura aérea impulsa sectores como el turismo, la salud, el empleo y la atracción de empresas.
Pidió evitar que la región repita viejos conflictos con la institucionalidad nacional por demoras presupuestales. “No se trata de pelear con la ANI dentro de un año y medio; se trata de tener claridad desde ya y hablar como una sola región”, advirtió.
Inversión en marcha: ¿cómo será el nuevo aeropuerto?
Carlos Alberto Lenis, presidente de Aerocali, presentó los detalles del proyecto de modernización: una iniciativa privada con una inversión de 1,6 billones de pesos, actualmente en fase de aprobación.
La propuesta incluye nuevos terminales, 18 posiciones para aeronaves, una torre de control de 43 metros y zonas de mantenimiento, carga y logística.
“Es una transformación importante que le dará al aeropuerto una funcionalidad mucho más amplia”, aseguró Lenis, quien también confirmó que el próximo 1 de septiembre se realizará la reversión oficial del aeropuerto al Estado, tras 25 años de operación privada.
Desde la Agencia Nacional de Infraestructura, el respaldo fue explícito. “El compromiso del Gobierno Nacional con el Valle del Cauca es adjudicar esta iniciativa en el primer semestre de 2026”, señaló Carlos Alberto Carrasco, director de proyectos de la ANI.
La entidad ya inició mesas de trabajo con Hacienda, Planeación Nacional y Aeronáutica Civil.
Aerolíneas piden participación y reglas claras
En el panel sobre competitividad aérea, las aerolíneas lanzaron varios mensajes clave. Paula Bernal, gerente de IATA en Colombia, destacó que Cali cuenta con uno de los aeropuertos más eficientes del país, pero insistió en que las futuras concesiones deben construirse con mayor diálogo:
“Los estructuradores deben consultar a las aerolíneas desde el inicio. No se trata solo de pistas, se trata de entender cuántos puestos de migración o de check-in necesita el usuario”, señaló.
Mario García, gerente de JetSmart, puso el foco en los incentivos. Contó que el 38 % de los pasajeros que vuelan con su aerolínea en Colombia lo hacen por primera vez, lo que confirma que “la aviación ya no es para unos pocos”.
Aun así, advirtió que sin flexibilidad en los contratos y sin estímulos, muchas rutas no logran sostenerse.
Por su parte, Felipe Andrés Gómez, vicepresidente de asuntos públicos de Avianca, apuntó hacia el contexto regional: “Bogotá y Medellín están saturados. Cali tiene capacidad disponible y ubicación privilegiada. Este aeropuerto puede convertirse en el nuevo hub del Pacífico colombiano”.
Turismo: el avión como llave de acceso
En el segundo conversatorio, el turismo ocupó el centro de la discusión. Para Miyerlandi Torres, secretaria de Turismo del Valle, la clave está en articular una oferta diversa.
Desde el Pacífico hasta los Andes, el departamento ofrece naturaleza, cultura, deportes extremos y gastronomía. “No se trata de vender municipios, sino experiencias integradas que muevan economía rural y valor cultural”, explicó.
Mabel Lara, secretaria de Turismo de Cali, fue más directa: “No estamos haciendo una solicitud, estamos haciendo una exigencia. Este aeropuerto conecta al suroccidente colombiano con el país y con el mundo. Su competitividad es nuestra urgencia”.
Lara destacó el potencial del turismo de salud, el avistamiento de aves —con más de 600 especies registradas en Cali— y el valor identitario de la salsa.
Pero reconoció que la ciudad aún no despega en posicionamiento: “Cali recibe solo 298.000 turistas internacionales al año. ¿Cómo sostenemos nuevas rutas si no nos conocen?”, cuestionó.
Paula Cortés, presidenta de ANATO, respaldó la visión regional, pero insistió en no perder el impulso que dejó la COP16.
“Demostramos que Cali puede recibir visitantes nacionales e internacionales. Ahora toca consolidar el destino con conectividad directa y seguridad. Porque sin seguridad, no hay turismo posible”, afirmó.
Una conversación que apenas despega
El evento dejó una conclusión rotunda: la competitividad del Valle ya no puede pensarse sin conectividad aérea.
No se trata solo de más vuelos, sino de construir un ecosistema inteligente que combine infraestructura, rutas sostenibles, promoción turística y visión regional.
El aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón está frente a una decisión de alto impacto. La diferencia entre ser un terminal funcional o un motor de desarrollo está en lo que haga —o deje de hacer— la región en los próximos meses.
Sigue leyendo sobre esto aquí: 👉 ¿Puede Cali convertirse en el nuevo hub aéreo del Pacífico?