Senador habla de sus propuestas como precandidato presidencial
Le apuesto a consolidar el proceso de paz: Edinson
El senador vallecaucano Edinson Delgado, del Partido Liberal, habló con el Diario Occidente sobre su precandidatura a la Presidencia de la República.
¿Qué lo llevó a postularse como precandidato presidencial?
En congreso del Partido Liberal en el mes de mayo, tanto el doctor Horacio Serpa como el doctor César Gaviria plantearon que era importante que Edinson Delgado colocara su nombre como precandidato presidencial, era algo que en el momento no estaba pensando; luego, en un análisis interno con personas que hacen parte del equipo de trabajo, consideramos que sí era muy importante esta postulación, sobre todo para poder plantear algunas cosas claves que consideramos debe ser el nuevo país.
¿Qué significa ser precandidato presidencial siendo afrodescendiente?
En primer lugar, para mi es un orgullo, esto implica mucho compromiso en el sueño de construir un país con más oportunidades, un país en el que miremos a la persona por lo que es, por lo que representa, por su aporte a la sociedad, independiente del tono de la piel, eso es fundamental en esta sociedad, y se convierte en un reto, porque venimos de sectores muy marginados del país, lo cual es una motivación para estar en esta lucha de lograr una transformación de la sociedad.
Usted representa una parte del país muy abandonada, el Pacífico colombiano, a donde todo el mundo va a buscar votos y a hacer promesas que no se cumplen…
Eso es cierto; la concepción de desarrollo que ha tenido Colombia es muy andina, muy centralizada, muy al estilo de Bogotá, y eso es lo que no ha permitido nuevos conceptos de desarrollo en los que todas las regiones participen, a través de la historia de Colombia se han marginado vastas extensiones de tierra que son muy ricas en recursos, como el caso de los llanos orientales, el Pacífico y gran parte de la costa atlántica, y de estas zonas solo se acuerdan en época de elecciones para obtener unos cuantos votos, eso es lo que queremos cambiar.
¿Cuál es un posición frente al proceso de paz y el plebiscito?
Por convicción, nosotros consideramos que Colombia debe dar un paso a buscar la cofraternidad, la convivencia, el respeto, vivir en armonía, acabar con tanto derramamiento de sangre, y bajo esta línea hemos estado comprometidos e impulsando algunos proyectos como la Ley de Víctimas y la Ley de Restitución de tierras, que son fundamentales para decirles a quienes están al margen de la ley que hay un nuevo concepto para crear una mejor sociedad. Y ahora que se avanzó en los diálogos de La Habana, yo personalmente estoy muy comprometido en apoyar todo lo que tiene que ver con este proceso, por eso estamos ciento por ciento metidos en el tema del plebiscito, con el propósito de que el pueblo colombiano apoye de manera abrumadora todos los acuerdos de La Habana.
Cuando un senador en ejercicio se postula a la Presidencia se dice que es una estrategia para ganar visibilidad e impulsar su reelección como congresista, ¿ese es su caso?
No, la reelección ya demostramos que la hemos logrado sin aspirar a espacios como la Presidencia de la República; hemos hecho un trabajo grande en el país que estamos seguros el pueblo respaldaría en caso de una candidatura al Senado. Aquí hay otra motivación, y es que somos grandes trabajadores sociales que tenemos una misión en este mundo, que es contribuir a transformar el país, eso es lo que me ha llevado a plantear mi precandidatura.
¿A qué le daría continuidad del gobierno del presidente Juan Manuel Santos y qué no repetiría?
Le apostaría a consolidar el proceso de paz, en eso no podemos fallar, ya se ha dado un paso importante, y la tarea en los próximos años es consolidarlo para potencializar a Colombia; hay algo en lo que definitivamente el Gobierno se quedó corto y es en lograr un desarrollo mucho más armónico en las regiones y lograr que esas zonas que han estado al margen se puedan incorporar.
La propuesta
¿Qué podría esperar Colombia de usted como presidente?
Primero, unas políticas que permitan tener un país más próspero, con mayor riqueza, un país que pueda aprovechar esa riquea natural y convertirla en una riqueza social a través de mayor emprendimiento, de más desarrollo del sector productivo que implique más ingresos, que nos convierta en una potencia a nivel mundial, y que también, a través de una política de ajustes, podamos lograr que esa riqueza se distribuya mejor, que el grueso de la población tenga unos niveles altos de bienestar, de satisfacción, que pueda vivir con dignidad.
Si tenemos los recursos naturales, tenemos que saber combinar la aplicación del recurso humano para lograr esa transformación, ese sería uno de los puntos claves y, a partir de ahí, se desprenderían todos los demás, porque implicaría mejores condiciones de salud, de vivienda, de alimentación y, por supuesto, de la educación, que es algo en lo que trabajariamos fuertemente desde la Presidencia, incluso estoy planteando que la educación básica sea obligatoria, de tal forma que los padres sean obligados a llevar a sus hijos a estudiar o, de lo contrario, la sociedad los sancionaría, y tenemos que apostarle a una educación donde primen el emprendimiento y la creatividad.